La eliminación de Uruguay en la primera ronda del Mundial 2026 dejó una de las imágenes más inesperadas del torneo: Marcelo Bielsa asumiendo toda la responsabilidad por el fracaso y asegurando que su paso por la selección celeste "no será recordado". Después de la derrota por 1 a 0 frente a España, que selló la despedida del equipo, el entrenador rosarino hizo una fuerte autocrítica y evitó buscar excusas.
"Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada", respondió cuando le preguntaron cómo creía que sería recordado su ciclo. La frase, pronunciada con la serenidad habitual que lo caracteriza, resumió la decepción de un entrenador que había llegado con la misión de devolver a Uruguay al primer plano internacional y terminó despidiéndose antes de los cruces.
Bielsa fue todavía más contundente al momento de analizar la campaña. "Aunque hubo errores evitables, soy el responsable de este fracaso", afirmó. Luego completó: "Si usted me pregunta cómo será recordado mi paso, yo le diría que no será recordado".
Uruguay cerró el Grupo H con apenas dos puntos. Empató con Arabia Saudita y con Cabo Verde, dos resultados que comprometieron su clasificación, y cayó en la última fecha frente a España. El propio entrenador resumió el rendimiento con una frase tan simple como elocuente: "De siete puntos que debimos conseguir, obtuvimos solo dos".
Uno de los momentos que marcó la eliminación fue el nuevo error de Fernando Muslera. El arquero tuvo responsabilidad en el gol convertido por España y volvió a quedar señalado después de una Copa del Mundo en la que también había cometido equivocaciones importantes. Sin embargo, Bielsa evitó responsabilizarlo de manera individual y reveló un detalle que sorprendió a todos: el histórico guardameta decidió abandonar el partido por iniciativa propia.
"Muslera decidió él mismo salir en el entretiempo", explicó el entrenador.
Aun así, el rosarino volvió a insistir en que los errores forman parte del juego y que el verdadero problema estuvo en otro aspecto. "Los errores son propios del fútbol. Dentro de eso, no logramos un porcentaje aceptable de concreción de las situaciones de gol", analizó.
Otro de los puntos cuestionados por la prensa uruguaya fue la sustitución de Federico Valverde cuando el equipo todavía buscaba el empate. Bielsa defendió la decisión y explicó que respondió a una necesidad táctica.
"Valverde fue sustituido porque buscaba darle otra presencia en el ataque al equipo con Federico Viñas", argumentó.
Las declaraciones contrastaron con el discurso optimista que había acompañado buena parte de su ciclo. Desde su llegada, Bielsa había impulsado una renovación generacional y una propuesta de juego agresiva, aunque el Mundial terminó exponiendo las dificultades del equipo para traducir el dominio en resultados.
Paradójicamente, la eliminación llegó sin enfrentar a ninguna de las grandes potencias sudamericanas o europeas durante la mayor parte de la fase de grupos. Fueron los empates frente a Arabia Saudita y Cabo Verde los que terminaron condicionando a una selección que llegaba como una de las candidatas a avanzar con comodidad.
Lejos de señalar a sus futbolistas o cuestionar decisiones arbitrales, Bielsa eligió cerrar la conferencia con un mensaje de responsabilidad absoluta. Una postura coherente con toda su carrera, pero que no alcanza para esconder la magnitud del golpe.